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jueves, 8 de julio de 2010

Semis: La furia a un paso de la conquista de Sudáfrica...Alemania 0-1 España


España alcanzó la final del Mundial 2010 al derrotar a Alemania (1-0), el mismo resultado en la reedición de la final de la Eurocopa 2008, en esta ocasión con un tanto de furia de Carlos Puyol, que premió un recital de fútbol de una selección que vive el momento más dulce de su historia.

El Mundial de Sudáfrica ha premiado al fútbol de equipo por encima de las individualidades. Selecciones marcadas por un líder están en casa. En épocas en las que el físico se impone, España y Alemania son una oda al fútbol. Un ejemplo de calidad, brillantez compartida en las dos selecciones del momento en el mundo.

Del Bosque recogió la 'generación de oro' del fútbol español y la conduce a una nueva dimensión. Joachim Löw ha liderado la modernización de Alemania. Ha convertido el histórico fútbol rocoso basado en el físico en un juego vertical de calidad y tremenda pegada. El seleccionador español admira su trabajo y el de Oliver Bierhoff en la dirección deportiva. Es el gran secreto. Su labor de captación de jóvenes de todos los orígenes en barrios humildes.





España tenía un plan. Falló porque el destino no tenía un guiño reservado para Cesc Fabregas y se cambiaron las piezas. Iba a ser titular pero un golpe en el peroné recién operado hizo girar los planes sobre la marcha.

Fernando Torres anda alejado de su mejor versión. Ha tenido oportunidades en las que solo dejó trabajo. Era la hora de Pedro Rodríguez. Un futbolista tocado con una varita esta temporada, autor de goles en todas las competiciones que ganó el Barcelona. Del Bosque se la jugó y acertó en un momento decisivo.

Se plantó España con la columna vertebral del club azulgrana. Hasta siete jugadores en el equipo titular. Tenía la 'Roja' reservado su mejor fútbol para la cita más importante de su historia. Era la primera vez en todo el Mundial que se medía a un rival que hablaba su idioma. Que saldría con las mismas armas. El inicio fue una declaración de intenciones.

Exhibió el fútbol que cambió el rumbo de España desde hace dos años. Con Pedro, la apuesta de Del Bosque, clave con su movilidad entre líneas y tapando las subidas de Lahm. Minimizó a Alemania con toque, encerrándola en su terreno. Asociándose en paredes con una exhibición de calidad a la que sólo le faltaba el gol.

Siempre jugó España mejor con cinco jugadores partiendo del centro del campo. Todo sistema tiene ventajas e inconvenientes. Lo malo fue la ausencia de remate en los centros de los laterales desde las bandas. Sergio Ramos y Capdevila no encontraron a nadie. Con Villa y la llegada desde segunda línea de Pedro, Xavi e Iniesta, faltaban centímetros ante las torres germanas.

Corrían detrás de sombras los futbolistas alemanes. En el torneo, repleto de brillantez, no estaban acostumbrados. El toque generaba espacios y los desmarques ocasiones. Un pase en profundidad de Pedro a Villa provocó la primera clara. Lanzándose al suelo remató al cuerpo de Neuer, rápido en su salida.










Se vio obligada a jugar al contraataque Alemania, con puñales como Özil y Podolski, balones cruzados a la movilidad de su goleador, Klose. Carles Puyol rescató su mejor versión. Inconmensurable. Tuvo el gol en una acción ensayada. El centro medido de Iniesta lo remató en plancha por encima del travesaño. A días de anunciar su adiós en la selección, su momento estaba por llegar.

Alemania tenía el susto en el cuerpo. Se veía superada por primera vez en el Mundial pero España no remataba su dominio. Los disparos de Ramos y Xabi Alonso no encontraban puerta, Iker Casillas mostraba su fuerza por arriba en acciones a balón parado con las que despertó la selección teutona. Trochowski lo plasmaba con un 'latigazo' ante el que voló el capitán de la 'Roja' y lo sacó con la manopla izquierda.

Fue la tónica en el cierre del primer acto. La rapidez alemana pilló descolocada a la zaga, por una mala anticipación de Puyol, y con superioridad en la contra la acción acabó con Özil derribado dentro del área por Ramos. El árbitro no vio penalti.

El duelo no empequeñeció en la reanudación. Cada selección con sus armas. España con el dominio y la calidad. Alemania con capacidad de sufrimiento y oleadas ofensivas en minutos de asedio. Pedro prosiguió su reivindicación. Sus diabluras trajeron de cabeza a Jerome Boateng hasta que fue sustituido. Las dos acciones acabaron en disparos potentes de Xabi alejados del arco.

El gol estaba en la mente de los españoles. Faltaba encontrar el camino correcto. Villa no cejaba en el intento. Con un disparo desde el lateral probó a Neuer. El acoso de la 'Roja' sacó la seguridad del meta germano. Salvó como pudo un disparo duro de Pedro. En un minuto, el 57, en el que rozó el gol.

Iniesta apuró en la izquierda hasta la línea de fondo, soltó un pase al que no llegó Villa por milímetros. Alemania no había encajado gol alguno en una segunda parte del Mundial.

Y volvió a resucitar gracias a un remate alto de Klose. Llegó ante Iker con su fuerza habitual y la calidad de la nueva generación de futbolistas que posee. Un centro de Podolski desde el costado izquierdo encontró solo a Kroos. Rompió el esférico y Casillas respondió ágil de reflejos.

Hacía falta un golpe de fortuna que cambiase el destino. Llegó en el minuto 73. Un saque de esquina botado por Xavi rescató la furia que siempre marcó a España. Con Puyol lanzándose a la gloria. Un país entero rematando el balón en plancha, lo ubicó con potencia en la red. Era el premio al fútbol espectacular que tenía reservado España para el momento más grande de su historia.

Restaban 17 minutos de sufrimiento. Con un nuevo panorama. Alemania agotando todos sus cambios ofensivos y España replegándose en defensa. Exhibiendo el poder en el juego aéreo de Piqué, Puyol, Ramos y Busquets. El acoso germano no encontró el premio esta vez. El fútbol no le premió con un gol a última hora.











Los cambios de Del Bosque devolvieron la velocidad en la contra. Pedro perdonó la sentencia en la ocasión más clara de la noche, con Fernando Torres solo para marcar. Restaban minutos repletos de garra defensiva. España estaba escribiendo la página más brillante de toda su vida. Llegó el final y se desbordó la alegría. Ganó el fútbol. La brillantez.

La 'Roja' había tumbado al equipo que mejor juego había mostrado en el Mundial para vivir su primera final. Será ante Holanda. El éxito ya está firmado.

España había encontrado una fisura en la sólida Alemania y la estaba explotando. Los jugadores se estaban colando entre los contenciones y los centrales, desestabilizando con toques rápidos y provocando que las bandas quedaran con espacios. De repente, Podolski estaba más preocupado por marcar a Ramos que acababa casi como extremo, que por tomar la pelota e imaginar algo hacia el frente.

Lo que había sido una lucha de vencidas, ahora se convertía en una riña a puño limpio, de das y doy, de ver quién caía primero. Y es que Alemania, tal como había dicho, aprovechó esos ataques para ellos convertirse en peligrosos. De la nada armaron un rapidísimo desdoble en el que Podolski recibió, centró por la izquierda y el recién ingresado Kroos prendió el esférico de aire al 69', obligando a Casillas a una atajada firme y tras un gran recorrido en su arco.

Al fin cayó el gol. España, el responsable de todo este acelere, consiguió tirar por primera vez al enemigo. Y fue el "Tarzán" Puyol que como colgado de una liana llegó encarrerado en un cÓrner y prendió el centro de Xavi con salvajismo, suspendiéndose en el aire y fusilando al portero Neuer para el 1-0 al 73'. Fue casi un pénalti con la cabeza por la potencia que le puso al esférico.

Y en la batalla salieron los cuchillos, matar o morir. Alemania se fue al frente con todo, sus centrales estaban adelante del medio campo y España tenía el contragolpe a su merced con 50 metros de campo abierto. De un lado los centros alemanes ponían de uñas al público español pero sucumbían ante un excelente comportamiento de los centrales rojos. Del otro extremo, Villa, Pedro (la más clara) y luego Torres y David Silva, quedaban a un pensamiento menos de matar el encuentro.

Como agua se fueron los últimos 15 minutos que no cambiaron nada. España logró así clasificar por primera vez a una Final que dejará un nuevo campeón en la Copa del Mundo, en tanto que esta Selección Alemana vuelve a quedar en Semifinales igual que el Mundial anterior y cayó nuevamente ante los ibéricos, que hace dos años le ganaron la FInal de la Eurocopa.









ARBITRAJE

Bueno aunque no inmaculado del húngaro Viktor Kassai. En general anduvo bien, pero por ahí hubo errores en un par de fuera de juego y queda la duda en una acción en la que Podolski parecía faulear a Sergio Ramos al 62’ cuando iba a fusilar en el área.





. Ficha técnica:

0 - Alemania: Neuer; Lahm, Mertesacker, Friedrich, Jerome Boateng (Jansen, m.52); Khedira (Mario Gómez, m.81), Schweinsteiger, Trochowski (Kroos, m.62), Özil; Podolski y Klose.

1 - España: Iker Casillas; Sergio Ramos, Puyol, Piqué, Capdevila; Busquets, Xabi Alonso (Marchena, m.93+), Xavi, Iniesta, Pedro (Silva, m.85); y Villa (Fernando Torres, m.81).

Gol: 0-1, m.73: Puyol.

Árbitro: Viktor Kassai (HUN). No mostró cartulina alguna.

Incidencias: encuentro de semifinales del Mundial de Sudáfrica 2010, disputado en el estadio Moses Mabhida de Durban, ante la presencia de 60.960 espectadores. La Reina Sofía asistió al partido en el palco de honor, junto al presidente de la FiFa, el suizo Joseph Blatter.




Semis: El Jugo naranja derrite el sueño charrúa...Uruguay 2-3 Holanda














El tren con destino final en Johannesburgo paró en Ciudad del Cabo para Uruguay y se llevó a Holanda con una victoria (2-3) que le dará el 11 de julio la oportunidad de volver a luchar por un inédito título mundial o repetir los segundos lugares de Alemania'74 y Argentina'78.

Dos goles en apenas tres minutos anotados por Wesley Sneijder y Arjen Robben, a los 70 y 73, cambiaron la historia de un partido que se mostraba muy equilibrado entre las dos selecciones que llegaron a las semifinales como auténticas sorpresas.

La ventaja se hizo inalcanzable y tornó estéril el postrero tanto del lateral derecho Maximiliano Pereira (m.92), que dio más emoción a un remate de partido seguido por más de 62.000 espectadores en el que los holandeses terminaron contra las cuerdas a pesar de haber desperdiciado varias oportunidades tras la puntilla de Robben.

Los "oranje" ampliaron a 24 el número de partidos sin perder, una racha que comenzó en 2008, y en el Mundial de Sudáfrica es la única que ha ganado sus seis compromisos y hora espera el desenlace de la semifinal, este miércoles, entre Alemania y España.

Sneijder, volvió hoy a ser proclamado figura, como lo fue en el partido que ganaron de remontada a Brasil en la fase de cuartos de final.

El primer tiempo premió al fútbol con dos soberbios goles a unos 35 metros de las porterías anotados por los capitanes zurdos.










El primero, del capitán holandés Giovanni Van Bronckhorst, con un zapatazo desde la banda izquierda que se filtró en la escuadra ídem de Fernando Muslera, a los 18 minutos. Y el otro de Diego Forlán que clavó en el centro de la portería a los 41, luego de recibir desde el punto central de la cancha un pase de Mauricio Victorino.

Estos dos golazos demostraron que el remate a distancia ayudado por la trayectoria irregular del 'jabulani' sería el 'ábrete Sésamo' para un partido de mucha paciencia y cuidado.

El entrenador Oscar Washington Tabárez había reconocido la víspera que comparados con las otras tres selecciones finalistas, los suyos tenían menos cualidades en el dominio del balón.

Por eso Uruguay pareció hoy preferir entregarlo al rival, blindarse atrás para aguantar la presión y buscar la sorpresa en cualquier momento con una pesca milagrosa de Forlán o Edinson Cavani.

Pero temprano, a los cuatro minutos, la zaga "celeste" se llevó un susto con un mal corte de Fernando Muslera para desviar centro del lateral derecho Demy De Zeeuw, pero el puntazo de Dirk Kyut, libre de marca, pasó centímetros arriba del horizontal.

Holanda pareció tomarse su tiempo para encontrar el camino, movió sus fichas sin presión con la premisa de que Robin Van Persie se ocuparía de entretener a Diego Godín y Mauricio Victorino.

En forma simultánea, atrás, a pocos metros del irregular jugador del Arsenal, el trío Kuyt, Arjen Robben y Wesley Sneijder se encargarían de enloquecer con sus rotaciones a los laterales Maxi Pereira y Martín Cáceres, así como a la primera línea de contención en la mitad.

El nerviosismo traicionó por momentos a los uruguayos, especialmente a los hombres que entraron a suplir bajas: Cáceres y Egidio Arévalo.








Pero la dinámica de los "oranje" no impactó, Sneijder pasó perdido en la primera etapa, Robben y Kuyt terminaron cargando el piano mientras Van Persie por momentos estorbaba, como un mueble viejo.

El entrenador Berd Van Marjwik mostró al salir del vestuario para el segundo tiempo que tenía más dudas y preocupaciones que Tabárez: sacó a De Zeeuw y puso al madridista Rafael Van Der Vaart

Holanda tardó en carburar y a medida que pasaban los minutos los uruguayos más cómodos se sentían en la cancha del Green Point.

Cavani se tornó una seria preocupación para John Heitinga y Khalid Boulahrouz, mientras que del otro lado Joris Mathijsen y Van Bronckhorst tenían que apretar los dientes cada vez que Forlán volvía a la carga.

Otra vez Stekelenburg en el suelo para conjurar un remate franco del astro del Atlético de Madrid a los 67 minutos, y de nuevo Muslera con sus manos flojas para contener un remate y la suerte divina que impidió a Robben anidar en su red el rebote.

Uruguay parecía tenerlo todo controlado.

Y Holanda no maduraba en su juego hasta cuando Sneijder, de nuevo él, volvió a mostrar su tarjeta de presentación con un remate envenenado que tocó piernas uruguayas y fue a morir cerca al vertical izquierdo.

Corrían 70 minutos, Ciudad del Cabo parecía volver a ver triunfantes el paso de los holandeses, como cuando se instalaron hace 358 años, el 6 de abril de 1652. Y lo confirmaron tres minutos después, cuando Kuyt ganó espacio en el carril izquierdo y levantó un centro con precisión que Robben conectó en un salto que dejó sin opciones a Godin.

Forlán se fue de la cancha cuando se habían desvanecido las ilusiones de Uruguay de volver a una final mundialista, como la que ganaron a Brasil en Río de Janeiro, hace 60 años.

Y Sudamérica cedía a los europeos la posibilidad de ganar por primera vez la Copa del Mundo fuera de ese Viejo Mundo, y de tomar ventaja en el número global del títulos, que hasta Alemania 2006 establecía nueve para cada región.

Un golazo holandés y un gran disparo que terminó en anotación a favor del cuadro uruguayo con la colaboración del portero, no modificaron en nada las posturas de ambas selecciones.

A pesar de irse abajo en el marcador, Uruguay no se descompuso, se apegó al sistema de juego planteado por el Director Técnico, Óscar Washington Tabárez, no aflojó en el esfuerzo físico por presionar desde la mitad de la cancha con cuatro cazadores que siempre fijaron su blanco en aquél jugador rival que llevara el balón, y así le hicieron prácticamente imposible desarrollar el futbol que tanto le gusta a Holanda.

Diego Pérez, Walter Gargano, Egidio Arévalo y Álvaro Pereira se encargaron de incomodar como fuera a los centrocampistas holandeses, que no se acomodaron con esa marca para darle el trato a la pelota como acostumbran.

Con lo difícil que era trasladar la pelota y llevarla hasta el área contraria, los holandeses tampoco se traicionaron, en ningún momento trataron de saltarse las líneas metiendo pelotazos largos ni dividiendo el esférico, se propusieron imponerse como saben, y al final lo lograron, no sin antes sufrir y pasar serios apuros.

Por la misma circunstancia del duelo, Giovanni van Bronckhorst tomó la opción de disparar de larga distancia y así es como llegó la primera anotación de la Naranja Mecánica, un zurdazo impresionante que no pudo detener el portero Fernando Muslera al minuto 18.

Todo indicaba que sería el despertar definitivo para el futbol de Holanda y la claudicación uruguaya, sin embargo esto no ocurrió. El equipo charrúa no modificó su planteamiento inicial y así fue empujando cada vez más hacia la portería rival.

El hecho de no contar con su goleador Luis Suárez, mermó el potencial ofensivo para la escuadra sudamericana porque Forlán jugó más adelantado y nadie tomó las riendas en el centro del campo para generar jugadas hacia adelante.

Con todo y eso apareció el propio Forlán para prender el balón de zurda y sorprender al arquero Maarten Stekelenburg para emparejar los cartones al 40'.

En el complemento, el guión siguió su curso. Más presión para el cuadro holandés y un tanto desesperado porque el partido ya se jugaba como quería Uruguay, así es que entró Rafael van der Vaart para darle más fuerza al ataque europeo.

En una acción desafortunada para los charrúas, Maximiliano Pereira desvió un disparo de Wesley Sneijder y el balón se incrustó pegado al poste izquierdo de la portería de Muslera, para darle la ventaja otra vez a Holanda al 69', y ya no la soltó.







Entonces sí se vio el mejor futbol holandés a partir de ahí, con ese toque de balón que puede maravillar y que vuelve loca a cualquier defensa. Así es como llegó el tercer tanto, una jugada por la banda donde Dirk Kuyt sirvió al área para la llegada de Arjen Robben y éste realizó un gran remate de cabeza, al 73'.

Lo único criticable de Uruguay en este cotejo fue la determinación del entrenador de sacar del campo a su líder y figura, Diego Forlán, cuando estaban abajo 1-3, mandando un mensaje de que ya no había nada que hacer a pesar de que restaban seis minutos más la reposición, y prueba de que todavía tenía vida, fue el gol que marcó Maximiliano Pereira al 91 con un disparo de zurda. Un poco de drama se vivió en los instantes finales por la presión charrúa, pero se decretó la victoria holandesa y se terminó el sueño sudamericano.

Aunque Holanda no ha encantado con su futbol en la presente Copa del Mundo como en otras ocasiones, sigue teniendo magia y es sumamente contundente, factor determinante para estar en la Final.

EL ARBITRAJE

El uzbeko Ravshan Irmatov no tuvo mayores dificultades para sacar adelante el partido y sólo en la acción del segundo gol de Holanda pudo haber influido porque Robin van Persie tenía la pierna derecha en posición adelantada en el disparo de Wesley Sneijder y dejó pasar el balón con el mismo pie, aunque era muy difícil de apreciar para el Asistente 1, Rafael Ilyasov. A quien dejó hacer muchas faltas antes de mostrarle la tarjeta amarilla, fue a Mark van Bommel.















- Ficha técnica

2.- Uruguay: Fernando Muslera; Maximiliano Pereira, Mauricio Victorino, Diego Godín, Martín Cáceres; Diego Pérez, Walter Gargano, Egidio Arévalo Ríos, Álvaro Pereira (m.78: Sebastián Abreu); Edinson Cavani y Diego Forlán (m.84: Sebastián Fernández). Seleccionador: Oscar Washington Tabárez.

3.- Holanda: Maarten Stekelenburg; Khalid Boulahrouz, John Heitinga, Joris Mathijsen, Giovanni Van Bronckhorst; Mark Van Bommel, Demy de Zeeuw (m.46: Rafel Van Der Vaart); Arjen Robben (m.90: Eljero Elia), Wesley Sneijder, Dirk Kuyt; y Robin Van Persie. Seleccionador: Bert Van Marwijk.

Goles: 0-1, m.18: Giovanni Van Bronckhorst. 1-1, m.41: Diego Forlán. 1-2, m.70: Wesley Sneijder. 1-3, m.7: Robben. 2-3, m.92: Maximiliano Pereira.

Árbitro: Ravshan Irmatov, de Uzbekistán, amonestó a M. Pereira, M. Cáceres, Sneijder, Boulahrouz y Van Bommel.

Incidencias: partido de las semifinales disputado en el estadio Green Point, de Ciudad del Cabo ante 62.468 espectadores.