Buscar en este blog

lunes, 25 de julio de 2011

Para ESPN: Chiroque fue el mejor de la Copa América 2011


"Paolo Guerrero, uno de los mejores delanteros de la Copa, tuvo su noche de sueños y convirtió tres goles, dejó a Perú con el tercer puesto y a su técnico Markarian hablando "rarezas" en la conferencia de prensa después del partido.

Extravagante y polémico, sin dudas, este director técnico que, parecería apostar mucho más a las declaraciones que al juego en sí. Pero vamos al partido que es lo que importa.

El partido fue muy bueno, casi una final. Los dos salieron a ganar y eso permitió que el espectáculo crezca, en definitiva. Sin artilugios defensivos o especulaciones inteligentes, los dos equipos jugaron con todo.

Ganó Perú y estoy triste y contento a la vez, son mis dos selecciones más queridas, las que merecieron llegar más alto que los dos equipos que jugarán la final. Pero el egoísmo reina en el mundo.

Pero también tengo que pensar que las dos ganaron, son las verdaderas campeonas: Perú que luchó contra su imposibilidad y Venezuela que luchó contra su historia y su tradición.

Quiero hablar dos palabras de un jugador especial: William Chiroque. ¡Viva William Chiroque, que es distinto, que nos demuestra con su manera de jugar simpática que el fútbol no está muerto en su lucha contra los robots del fútbol moderno!

Robots: tipos sin sentimientos, millonarios en un continente de pobres, pero también absolutamente previsibles como Suárez, Pereira, Cambiasso, Mascherano, Maicon, o los paraguayos Ortigoza y Haedo Valdez, grandes jugadores todos, pero más cercanos a robots que a seres humanos.

En William Chiroque en cambio, vive la humanidad, la vida cotidiana misma con sus errores diarios. ¡Es tiernamente vulnerable! Diganmé, ¿no da la sensación cuando Chiroque agarra la pelota que cualquiera se la puede sacar?

No nos da miedo, es humano, es tiernamente querible, Chiroque se cae, se la sacan, pero también puede gambetear a dos o tres robots uruguayos o brasileños. Desde su humilde puesto, con su pequeñez física, nos da una lección de vida a todos.

Chiroque es un hombre como usted, o como su vecino, tal vez, que está leyendo del otro lado, no es una superestrella y representa el triunfo del hombre esforzado, del hombre común que lucha contra sus propias deficiencias. Por eso, para mí es el gran jugador de la Copa. Todos los demás jugadores, estrellas en Europa, son fotocopias de sí mismos, todos juegan igual.

Van a elegir a Forlán, a Suárez, tal vez a Haedo Valdez, como los mejores jugadores de esta Copa, tipos sin onda y sin sangre en las venas, señores a los que lo único que les importa es ganar a cualquier precio. Tipos formateados para este mundo del éxito en el que vivimos.

Pero el fútbol es digno. Todavía jugando se pueden transmitir muchas cosas, casi sin hablar, pateando una pelota, todavía se pueden decir muchos mensajes.

Por su manera de jugar un hombre bueno puede mostrar su identidad al mundo. Es que en el fondo, queridos lectores, el fútbol no es un deporte para ganar miles de euros. El fútbol es digno y nos enseña y nos muestra el camino, ya verán.

Escuchen bien lo que les digo, los millones de hombres como William Chiroque cambiarán el mundo".

Washington Cucurto
ESPNdeportes.com

Premios Copa América 2011


Los jugadores Luis Suárez, Paolo Guerrero, Justo Villar y Sebastián Coates recibieron los trofeos individuales como mejores jugadores de la Copa América Argentina 2011, cuya Final ganó hoy Uruguay ante Paraguay por 3-0.

El uruguayo Luis Suárez fue elegido Mejor Jugador de la competición, mientras que el peruano Paolo Guerrero se proclamó Máximo Goleador con cinco tantos.

El portero paraguayo Justo Villar fue designado el Mejor Guardameta de la competición. Hoy completó otro gran partido, a pesar del resultado. Ya fue el salvador de la 'albirroja' en los Cuartos de Final y en las Semifinales, ambas rondas resueltas en las tandas de penaltis ante Brasil y Venezuela, respectivamente, y con él como héroe.

El galardón al mejor joven, por su parte, fue para el central Sebastián Coates, sin duda la revelación del torneo. El zaguero, con una impresionante altura, formó la defensa titular del equipo celeste junto al experto Diego Lugano. Ni en las Semifinales ni en la Final de hoy recibieron gol.

La Copa al Juego Limpio también correspondió a la Selección Uruguaya, que despide la Copa América 2011 con cuatro trofeos, el más importante el de Campeón, el que significó su decimoquinto título de su historia en esta competición, en la que nadie ha levantado más veces la copa.

Hinchas del Uruguay - Paraguay










Lo mejor que hay, Uruguay campeón ante Paraguay


Luis Suárez y Diego Forlán llevaron hoy a Uruguay a su decimoquinto título de la Copa América, una gesta de récord que supera ya a Argentina en el palmarés, en una Final que ganó con autoridad a Paraguay.











Uruguay siempre tuvo un plan en la Copa América. Fue con diferencia el mejor equipo del torneo. Sabe el maestro Tabárez que no dispone de grandes arquitectos en su centro del campo. Así que recurre al tesón del “ruso” Pérez, de Arévalo Ríos y al empuje de Álvaro Pereira, desde la izquierda.

Voltios de energía para que Diego Forlán y Luis Suárez amenicen los partidos, con su talento, su chispa. Integran Forlán y Luis Suárez una dupla extraordinaria. Sin duda, de lo mejor del mercado mundial.

Y a ellos apeló Uruguay una vez más. Forlán, desde su nuevo sitio, más retrasado, pero con hambre de gol. Y Luis Suárez, espectacular, cayendo a la banda derecha, y dando mucho trabajo a Marecos, a Silva y a Verón en la zaga paraguaya.

Uruguay salió lanzado. Fue por el trofeo desde el minuto uno. Quiso resolver cuanto antes. Desde el primer remate de Diego Lugano, de cabeza, con penalti por mano de Ortigoza no pitado, a los dos minutos, a un carrusel de ocasiones que acabaron en los goles. El primero de Luis Suárez, hábil en el área, y el segundo de Forlán, con un zurdazo, marca de la casa, que dejó helado a Justo Villar.

De Paraguay no hubo noticias. Ya tuvo mucha suerte con su pase a las semifinales. Hizo sus deberes al ganar a Brasil en cuartos. Justo Villar hoy poco pudo hacer ante el vendaval de Uruguay, más equipo, más trabajado y con mayor verticalidad.

Lo único potable en Paraguay fue el carácter de Haedo Valdez. Siempre dio la cara. Un tipo que es capaz de marcar dos goles en el Camp Nou al FC Barcelona no podía pasar inadvertido. Intentó un gol escorado, uno que sí hicieron Cruyff y Van Basten en su día, pero no llegó bien la pelota al portal de Muslera.

El meta uruguayo, por cierto, fue el espectador privilegiado en el primer tiempo. Lo vio todo en primera fila, sin agobios. Con el “soy celeste, soy celeste” de alegría en las gradas del Monumental de River Plate se llegó al descanso.

En el segundo tiempo, Paraguay fue por todas. Piris y Zeballos entraron por la banda derecha. Apretó un poco más la selección que dirige Gerardo Martino. Haedo Valdez mandó un balón al larguero, rozado por Muslera, y tuvo sus minutos de dominio.






Martino puso a Estigarribia en el campo. El interior zurdo de Newell's ha sido de lo mejor del torneo. Sin embargo, se cayó por sorpresa en los últimos compromisos del once inicial. Martino sacó todo lo que tenía en el banquillo, incluido Lucas Barrios.

Uruguay sabe, por historia, que las finales no se juegan, se ganan. Hizo su partido en el segundo tramo. Con más ajustes defensivos, más pendientes de no perder el control y saliendo a la contra. Pudo hacer el tercero incluso Luis Suárez.